Había un vez un lugar (y sigue habiendo) donde algunas cosas no ocurrían como uno lo esperaba o como creía que debían ser.

Se podía caminar cuadras y cuadras por las calles más comerciales buscando algunas cosas que uno quiere y es muy probable que la mayoría de ellas no fueran necesarias.

Bueno pero en este caso obtener una vestimenta parece lógico. Ella recorrió distancias, distintos lugares, pero con desgano se dio cuenta de que en este punto del mapa no podría encontrar algo que fuera hecho para ella. En realidad para cualquier persona común.

Parece ser que la confección era pequeña y los talles no existían.

He aquí que en este lugar la ropa no debe quedarte bien sino que vos debes quedarle bien a la ropa.

(Libertad de elegir sin tener que elegir), hasta te diría que allí lo hermoso es aquello que otros deciden.

Claro si puedes ponerte esa ropa para niña.

Que puedo decir... yo quiero elegir que es hermoso o no y he conocido a personas maravillosas logrando ver sin tener que abrir mis ojos.

Esa es la mejor forma en que he logrado encontrarlas y no tener alado una inerte imagen, porque una foto no dicen nada y repito no está viva.

Este lugar descripto es porque escuché a distintas personas y no puedo dejar de preguntarme si será verdad que existe.