La libertad de poder decidir, decidir la música que nos gusta, las opiniones, las poesías, las cosas que producen algo y que percibimos como agradable, que nos hace sentir identificados y que nos conmueve.
Esa libertad identifica quienes somos, no lo olvides.
No porque no te guste lo que a esa persona quiere decir que este mal.
Nuestra alma se comunica con el entorno buscando eso que ha perdido desde hace tiempo, mucho antes de nacer.
Tal vez te puedan decir que lo social nos hace lo que somos, pues puede marcarnos pero no nos define.
El olfato está ahí buscando ese camino que es único, solo que no se puede ver, hay que seguir al corazón.
Y que hermoso es encontrar alguien en nuestro camino.
Como cuando escuchamos la misma música.
Ese orden de notas que nos deja en silencio sin entender el por qué.
Nos comunicamos, nos interrelacionamos, pero nunca dejes de ser quien eres, de luchar y hacer lo que sentís y si te desorientas; pues tómalo con calma, tu alma sabrá decirte quién eres.